sábado, 15 de enero de 2011

Viviendo con un recuerdo

“Cuando se es joven se idolatra a las mujeres, y eso lo complica todo. Idolatrar a una mujer es como dejarla atada a un poste e irse a ver el mundo con sus bragas en la alforja. A mi edad ya no se hace esa putada a una mujer. A mi edad uno sólo venera a las mujeres”

Pedro Zarraluki/Para amantes y ladrones


¿Viviendo con un recuerdo? El problema de vivir con el recuerdo de alguien y lo maravillosa que solía ser la vida cuando estaban juntos llega a ser totalmente contraproducente y, hasta cierto punto, enfermizo. Te conviertes en la viuda de un difunto imaginario y velar al muerto vivo prendiéndole una vela cada noche esperando su regreso desde la tumba tiene menos logica que Juana la loca y su, supuesta, relación post mortem con Felipe "El hermoso", al menos ella tenia el cuerpo.

Te dedicas a ensalzar el recuerdo de un pobre infeliz que, te aseguro, no le dedica a tu recuerdo ni un minuto de su día. Es que es tan adictivo caer en la pregunta ¿pensara en mi? En el caso, hipotético que lo haga ¿de qué sirve, realmente? Es decir, si pudieras enterarte que diariamente te regala un pensamiento y se arrepiente de haberte dejado ir ¿de qué sirve? ¿Consuelo? Estamos frente a un “engaña muchachos” o, para que los hombres me entiendan, a "un sosten con relleno".Yo entiendo perfectamente lo que es querer saberte inolvidable pero lo que no comprendo es el conformarte con un “al menos piensa en mí”. Desde mi punto de vista aquellos hombres que viven del recuerdo de la amada pero no hacen nada para recuperarla son, como diría mi abuela, unos cacasenos por convicción.

"Es mejor arrepentirse que lamentarse", algunos hombres deberían tener esa frase como saludo de bienvenida en sus teléfonos celulares o, mejor aún escribirlo con plumón negro grueso en un gran papelógrafo y pegarlo en su techo. De tal manera, sería lo primero que verían cada mañana y lograrían cultivar la valentía suficiente en sus subconcientes así dejarian de llorar por nuestro recuerdo e ingerir toneladas industriales de alcohol los fines de semana. Sólo se exige un poco de coraje; un hombre corajudo como esos de las novelas mexicanas que destilan testosterona, que sepa lo que quiere y vaya por él. Un valiente que se exponga al rechazo, que sepa que vale la pena exponerse única y exclusivamente porque el premio lo vale.

Por otro lado, esto va dirigido a los hombres, si es que el premio te rechaza repetidas veces hay que saber cuándo detenerse y tener un poco de amor propio. Recuerda que tienes una madre y a la mujer le daría lastima verte dando un clavado a una piscina vacía.

“Tú no necesitas un hombre, necesitas un campeón”. Pienso que vale la pena esperar y dejarle al destino que ese campeón se cruce en tu camino; no buscarlo simplemente encontrarse de golpe sin hora ni cita pactada, una mañana cualquiera en un día cualquiera...

3 comentarios:

Vivian dijo...

un hombre como nicolás bravo y hermano! jajajajajaja :)

Ale Odar dijo...

GALANES DE NOVELA MEXICANA...DEBERIA DE EXISTIR UN LUGAR DONDE ALQUILARLOS...LUEGO DE UN TIEMPO DE PRUEBA COMPRARLOS!

machii dijo...

a veces no solo se trata de un solo sentimiento "enfermizo" sino a veces, se trata tambien de una "obsesion".. muchas veces ACIDA obesesion...
http://www.youtube.com/watch?v=8295rOMvtQI&ob=av2nl